sexta-feira, 20 de fevereiro de 2009

La Paz se construye
















Ustedes son las niñas de mis ojos! Le dijo el jefe de Bomberos de la ciudad de Belén a Alberto Ruz (co-organizador del Llamado da Floresta Amazónica) refiriendose a la Aldea de Paz en el contexto del Foro Social Mundial.




"Si todos los campamentos fueran como el de ustedes..."




Antes de que terminara la frase yo sabia que la gran responsable era; la Permacultura, que promueve una ética basada en el cuidado de la tierra, cuidado de la gente y la repartición de los excedentes. Durante 20 dias un grupo de voluntarios se dedicó a observar y diseñar un plano de asentamiento humano basado en las necesidades de aquel espacio natural en armonía con las actividades humanas a desarrollarse. Para luego realizar las construcciones pertinentes.




La Universidad (UFRA) y todo Belén pertenece a la región Amazónica, por tanto las lluvias torrenciales hacían su aparición en algún momento del dia. Con esto en mente se ubicaron las duchas en la bajada del terreno donde las aguas grises alimentaban el humedal natural que había en el área. Y todos los participantes habian sido alertados de antemano de llevar artículos de higiene biodegradables o lo podían conseguir en el mismo lugar apoyando la economía solidaria de algunos micro emprendimientos presentes. Diez duchas divididas por sexos con algunas maderas y una vista amplia al humedal, donde se escondían las cobras, escorpiones y los pájaros que nos deleitaban con sus cortejos y cantares. Los otros campamentos tenían por duchas unas construcciones en maderas con exceso de material para dividir las duchas, encima de un llano que creaba un encharcamiento no natural en el área, utilizando elementos de higiene industrializados.



Sigamos desmontando lo que hace la Permacultura. El problema de nuestra mierda se resolvió con 4 baños composteros que diariamente se limpiaban y se llevaban la materia orgánica con aserrín para ser compostada, sin problemas de malos olores. Había unos espacios designados para nutrir el suelo de nitrógeno con nuestra orina. En otros campamentos tenían baños químicos que apestaban y los mas osados hicieron sus necesidades en las duchas.




Hacíamos varios círculos para agradecer los alimentos, que eran hechos por la misma comunidad con productos que habíamos comprado de lo que resultó en el Sombrero Mágico.( aportaciones diarias que hacíamos para alimentos). Comida saludable, hecha con amor. Cada persona llevaba su plato y cubiertos, en la cocina se cocinaba con la leña del lugar y habían un horno de barro donde se hacia pizza. Al rededor había un sistema de recogido de agua de lluvia, se reciclaba la basura, los desechos orgánicos eras compostados y existía una estación de lavado que culminaba en un filtro orgánico con plantas macrofiticas que purificaban el agua gris que culminaba en el humedal natural. En los otros campamentos habían áreas designadas de comedores donde comprabas tus alimentos y consumias con platos y cubiertos desechables.



La capacidad humana fue restringida para evitar el hacinamiento y los campamentos fueron acordonados para delimitar espacios o barrios para las casetas de dormir. A una distancia prudente de las actividades culturales o ecuménicas. -En nuestro campamento la gente seguía fiestando hasta las 5 de la mañana y recesaban hasta las 8 a.m., Valentina Roye (Bélgica).



Un equipo de voluntarios, funcionaba como agentes de seguridad, junto al comité de recepción en conjunción armónica con el Fuego Sagrado que permaneció encendido ininterumpidamente, los 7 días del encuentro (pilar espiritual). Afuera la seguridad estaba en manos de la policía civil con chalecos, rotenes y armas.



Una casa de salud era parte de la propuesta aldeana, con sanadores y sanadoras de todo tipo, que ofrecían calor humano, masajes y terapias alternativas. También existía la opción de los mini hospitales con aire acondicionado, todo tipo de fármacos y antibacteriales, que fueron muy solicitados.



Una carpa de circo colorida albergaba las presentaciones artísticas por malabaristas, acróbatas y cantantes de diversos países que vivían en la aldea. "El propósito es disfrutar de la cultura de distintos lugares en un mismo sitio", nos dice Karolina Mora (Ecuador) de 17 años, productora artística de las Actividades Culturales en la Aldea de Paz, quien forma parte de la Caravana Arco iris por 6 años. Afuera los artistas hospedados en hoteles, llegaban con grandes bocinas a presentarse en las noches. Muchas actividades interesantes se sucitaron en la carpa de Hip hop, Pueblos indígenas y manifestaciones espontáneas en medio de la calle.



Los niños de la Aldea de Paz tenían su espacio cálido de compartir y aprender junto a voluntarios que se turnaban dos veces por día.



Adicional a todo este trabajo eco sensible, se crearon espacios de siembra en forma de Mandala de forma permanente. Y el laberinto de la Sabiduría para consulta espiritual.



Bueno!, al final la gente se encontraban en armonía por todo el trabajo en equipo realizado, las ceremonias, los intercambios, las festividades y la coherencia de hablar y proponer un espacio realmente sustentable y sensible, acorde con otro mundo posible. " Es un simulacro de lo que seria vivir todo esto a nivel planetario, dice Mariana Alves (Brazil).


Y la basura? Preguntale al jefe de Bomberos

Nenhum comentário:

Postar um comentário